Indice:

Prólogo

Los buenos tiempos, su crisis, y los tiempos modernos

Primera Parte: La política global

  • Sindicatos, Estado y Partidos Políticos
  • Sindicato y Democracia
  • Revalorizar la Política
  • La Cuestión Social y los Políticos
  • De esto hay que hablar
  • La pinza conservadora
  • No sólo de economía vive el hombre
  • Más allá del escándalo del Senado
  • Incertidumbres de la política
  • La reforma electoral puede ser una trampa
  • Armamentismo, deuda, desarrollo y utopía
  • El mundo no es un Spa: Davos y Porto Alegre
  • Comentario I

Segunda Parte: La cuestión social

  • Las razones de una política social
  • Sur, penuria y después
  • Cairo: Crónica de un malentendido
  • Sin políticas para la pobreza
  • La política social está equivocada
  • Política social y democracia en los 90
  • Impuesto y equidad social
  • La cuestión social en el capitalismo periférico
  • ¿Luchamos contra la pobreza, o contra los pobres?
  • Asistencialismo y Democracia
  • Diez hitos de Política Social
  • Cara y seca de la equidad
  • Trabajo, Ingreso y protección social
  • La parábola de la leche
  • Claves de Política Social
  • Carta social a un dictador
  • Somos pobres
  • Comentario II

Tercera Parte: Las cuestiones específicas

  • Perspectivas de Salud en América Latina
  • El porvenir de una ilusión: La salud en América Latina
  • ¿Queremos un seguro nacional de salud?
  • Los pasos por seguir después de la ley de seguro de salud
  • El futuro del seguro de salud
  • Shopping de salud
  • El hospital como síntoma
  • El PAMI como síntoma
  • Autogestión hospitalaria y Política Social
  • Por decreto, desregulan la selva
  • “Hay que regular más”
  • El servicio será cada vez más desigual
  • El PAMI y el fracaso de esta política social
  • El PAMI, un ícono roto
  • La reforma del sistema de salud
  • La Reforma Previsional
  • ¡Pobres Viejos!
  • Mal presente y peor futuro
  • La jubilación y otros dilemas
  • ¿Qué está pasando en la educación?
  • A propósito del Programa de Jefes de Hogar
  • Comentario III