Verano del '72 la gran huelga salinera: memorias, género y política

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Verano del '72 la gran huelga salinera: memorias, género y política
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Disponibilidad: En existencia

Ana María Lassalle, María Herminia Di Liscia y Paula Lassalle
 


La memoria colectiva, inalterada durante décadas, ahora está atravesada por nuevos contenidos y emotividades que han podido emerger, hasta hoy, memorias subalternas, hechas de porciones incompletas y de retazos que apenas comenzaron a despuntar. A fines de la primavera de 1971, estalló en Salinas Grandes (provincia de La Pampa) una huelga que se prolongó a lo largo de 120 días ininterrumpidos. Las salineras fueron guardadas en la memoria de la huelga en los marcos delimitados por su género, junto al recóndito lugar de la cocina, espacio considerado privado, en el que las personas están indiferenciadas. Por esto es que no fueron registradas ya que su existencia y acciones no fueron tipificadas ni clasificadas dentro de las ideas de militancia ni de política, ni tampoco como protagonistas del conflicto.
Descripción

Detalles

A fines de la primavera de 1971, estalló en Salinas Grandes (provincia de La Pampa) una huelga que se prolongó a lo largo de 120 días ininterrumpidos. Obreros y obreras, apoyados por militantes del campo popular, suspendieron sus tareas en la empresa salinera CIBA SA. Durante el conflicto, la olla popular fue el centro de la sobrevivencia y tarea exclusiva de las mujeres, obreras salineras unas, esposas de salineros, otras.
 
Si bien en los recuerdos se menciona la existencia de la olla popular, quienes la sostuvieron no aparecen como protagonistas en las crónicas de la época y en los relatos orales actuales. Su presencia se encontraba invisibilizada en la memoria. En este libro, emprendimos la búsqueda de la presencia de las mujeres en la Huelga de Salinas Grandes, para "dar la voz" a quienes han estado siempre ocultas y marginadas en su expresión. Esto implicó la reconquista y construcción de la "otra memoria", contestataria a las relaciones de género convencionales, ya que las memorias de mujeres se forjan dentro de un contexto de hegemonía patriarcal. Cocinar en la olla popular significó un desplazamiento de la tarea tradicional asignada a las mujeres, desde la unidad doméstica al colectivo externo originado por la huelga. Pero, aunque el trabajo de ellas se extendió, diversificó y multiplicó más allá de la cocina, siguió siendo considerado fuera de la esfera política.
 
Las salineras fueron guardadas en la memoria de la huelga en los marcos delimitados por su género, junto al recóndito lugar de la cocina, espacio considerado privado, en el que las personas están indiferenciadas. Por esto es que no fueron registradas ya que su existencia y acciones no fueron tipificadas ni clasificadas dentro de las ideas de militancia ni de política, ni tampoco como protagonistas del conflicto. Paradójicamente, la olla las ocultó y las tornó visibles. Pero también quedaron ocultas las mujeres que no eran salineras, las militantes, puesto que su papel fue considerado de colaboración.
 
El análisis de la huelga, como estudio de caso, nos muestra una de las paradojas de las memorias: el pasado no ha pasado "el pasado no es libre, está fijado, (?) controlado, gestionado, conservado, explicado, magnificado?" (Robin, 1989:72).
 
La memoria colectiva, inalterada durante décadas, ahora está atravesada por nuevos contenidos y emotividades que han podido emerger, hasta hoy, memorias subalternas, hechas de porciones incompletas y de retazos que apenas comenzaron a despuntar.
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Autor/es Lassalle, Ana María;Di Liscia, María Herminia;Lassalle, Paula
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